Pedagogía
Para facilitar a los estudiantes de primaria la adquisición de los conocimientos necesarios para superar la asignatura de Ciencias Sociales, es importante no reducirnos como educadores a un simple sujeto pasivo a la hora de transmitir la información.
Tanto el educador como el educado deben ser sujetos activos en una asignatura que de buenas a primeras parecería una asignatura poco práctica, pero que en realidad posee una gran capacidad de aproximar de una forma agradable al alumno.
En este caso, me adhiero a la teoría constructivista de Piaget para dar forma a mi modelo de aprendizaje en el aula. Esta teoría cognitiva se resume en:
- El conocimiento no es innato ni adquirido de forma pasiva: Los niños no nacen con el conocimiento, ni lo obtienen simplemente observando el mundo. Se requiere una postura pro-activa a dicha adquisición.
- El conocimiento se construye a través de la experiencia: A medida que los niños interactúan con su entorno, construyen esquemas mentales (constructos) para comprender y organizar la información.
- La adaptación es clave: El desarrollo cognitivo implica un proceso continuo de adaptación al entorno a través de dos mecanismos:
- Asimilación: Incorporar nueva información a los esquemas mentales existentes.
- Acomodación: Modificar los esquemas existentes para adaptarse a nueva información que no encaja.
Simplificando y adaptando esta teoría de la Psicología en la Educación, el que el profesor de primaria asuma esta teoría en el entorno real educativo trae obligatoriamente las siguientes implicaciones:
- El aprendizaje activo: Los niños deben ser protagonistas de su propio aprendizaje, explorando y experimentando. No podemos como educadores relegar al alumno a ser un mero recipiente de conocimientos, debemos mantener al niño lo más integrado en todo el proceso educativo, proactivamente "empujándole" a que no decaiga su atención y rendimiento mediante su participación en el aula, adaptando el currículo a esta necesidad.
- El juego: El juego es fundamental para el desarrollo cognitivo, ya que permite a los niños experimentar y construir su propio conocimiento mediante una actividad práctica. Los juegos no deben ser únicamente actividades lúdicas, sino que deben ser adaptadas y dirigidas a un fin educativo.
- La adaptación de los contenidos: Los contenidos educativos deben adaptarse a las capacidades cognitivas de los niños en cada etapa de desarrollo. En el caso que no adaptemos correctamente los contenidos a la etapa del alumno no sólo es posible que no aprenda en profundidad la materia, sino que podríamos producir una aversión a la materia al alumno mediante la creación de una dificultad artificial innecesaria, e incluso podríamos inculcar de forma accidental ideas y conocimientos erróneos.
- El aprendizaje significativo: El conocimiento debe ser relevante y conectar con las experiencias previas de los niños. Este concepto suele ser excesivamente enarbolado de forma errónea por educadores y no educadores, sin tener la capacidad real de aplicarlo de forma efectiva en el aula.
Lo primero antes de todo es entender que le primer paso para poder aplicar correctamente le aprendizaje significativo es la implicación propia del educador en el aprendizaje, es decir, los alumnos deben percibir que el profesor muestra interés y entusiasmo en la propia asignatura que imparte. ¿Cuantas veces como alumnos hemos observado a profesores absolutamente desinteresados y carentes de motivación impartir una asignatura? ¿Realmente esta actitud y postura favorece el aprendizaje del alumno? Es obvio que como mínimo no lo favorece, pero no me arriesgo si afirmo que lo daña.
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